María Chivite defiende otra fiscalidad para no empobrecer a la rentas medias de Navarra


La portavoz parlamentaria socialista, María Chivite, defiende otra fiscalidad distinta a la que plantea el Gobierno de Navarra, que permita garantizar unos servicios públicos de calidad, una sociedad más igualitaria y justa y que haga de Navarra un polo de atracción para la inversión, de manera que la comunidad sea competitiva e innovadora. En la Comisión de Régimen Foral del Parlamento, ha trasladado a la Presidenta del Gobierno que, pudiendo compartir la filosofía marco de cómo ha de ser el modelo fiscal, no se comparte el modo de llevar a la práctica esa teoría.

Chivite recuerda que, entre la reforma pasada y la que se acaba de presentar, las rentas medias se van a ver empobrecidas, porque las tarifas del IRPF son más exigentes a partir de 19.400 euros, pero es que además ahora se plantea quitar la deducción por vivienda, gravar más el ahorro, y las familias con hijos siguen en una situación desfavorable, porque el Gobierno se limita a aumentar la deducción por hijo solo en cien euros y solo para menores de tres años y rentas de menos de 30.000 euros. A esto, añade, hay que sumar otras medidas como el cambio en el tratamiento de los planes de pensiones y que no se deflacta la tarifa del IRPF.

La socialista es crítica con las medidas que se plantean para luchar contra el fraude fiscal, por falta de ambición, y porque considera que el esfuerzo se tiene que hacer en perseguir a quien defrauda, porque no hay nada más injusto que eso. Lo fácil, apunta, es pedir más esfuerzo a quien ya paga, pero el foco hay que ponerlo en lo difícil, que es encontrar a quien defrauda y hacerle cumplir.

En relación con el impuesto de sociedades, los socialistas comparten en buena medida las propuestas, pero sin olvidar que si tenemos en cuenta el conjunto de impuestos, nos encontramos con que Navarra pierde competitividad fiscal, por tanto no resulta atractiva a la inversión. Y hay que considerar que no somos una isla, por lo que el entorno más próximo afecta (por ejemplo la fiscalidad del País Vasco y La Rioja), y también lo que ocurre en España.

Chivite apuesta por utilizar el autogobierno para impulsar y desarrollar Navarra, y recuerda que el Gobierno tiene la obligación de dar estabilidad, confianza y seguridad a la ciudadanía y al tejido económico. Confianza política y confianza fiscal. Y añade que es perfectamente compatible más calidad de vida y desarrollo económico con una fiscalidad justa.

Concluye que si la ciudadanía estuviera percibiendo que acaban las listas de espera, que mejora la atención primaria, que hay más becas, que la Educación Pública es excelente, que tenemos unas carreteras impecables y unas infraestructuras punteras, que la innovación es el eje de las políticas públicas y que la lucha contra el fraude es valiente, entonces la ciudadanía no estaría tan enfadada. Porque la impresión de muchas personas es que paga bastante más sin recibir un retorno tangible en esas cosas cotidianas que le afectan.

Recuerda Chivite que, si bien la Presidenta dijo que se abría el trámite de enmiendas en el Parlamento, dando a entender que algo podría cambiar, acto seguido el portavoz de Bildu le recordó que no se toca nada y que es